El fin del mundo

By | 19:38 4 comments
Queridos lectores, queridos todos.

Faltan unas horas para que el mundo se acabe. Y como los Mayas nunca nos comentaron en qué momento del día se llevaría a cabo, la situación me pilla un poco en pañales. Así que quiero aprovechar mi último post para pedir que los señores Mayas se apiaden de nosotros.

Quiero decir, señores Mayas. Ustedes que junto a Ana Wintur y Nostradamus todo lo saben, ¿no podrían ser un poquito más exactos en sus maravillosos calendarios y comunicar a qué hora y en qué circunstancia se poducirá dicho fin? Claro, si no me dan más datos, pues como que no. ¿Mañana, tarde o noche? ¿Me dará tiempo a disfrutar de una buena cena o mejor disfruto la comida porque a la noche no llegamos? ¿Vamos a tener que huir de bolas de fuego gigantes que nos perseguirán por las calles? Porque si es así no me pongo tacones, no vaya a ser que me pase todo el día haciendo la maratón de Viena y luego llegue al Cielo con un dolor de pies insoportable. Que vete tú a saber. ¿La raza humana se extinguirá o sólo se termina el mundo y a nosotros nos abducen los extraterrestes? ¿Preparo la maleta o me evito el esfuerzo? La visita a la peluquería ya está hecha. Raices, mechas y brushing, que luce más.
Así pasa lo que pasa. Que en China, por ejemplo, ya han detenido a 93 personas por difundir rumores sobre el fin del mundo.



Y luego está lo de despedirse de la familia. Si no me dicen a qué hora, pues comprendan ustedes mi desesperación si mañana mi madre va a estar llamándome cada 5 minutos hasta que Movistar y todos nos vayamos a la m***da. Pues como que así no se puede.


Entiendan que no a todos nos viene bien que el mundo se termine mañana. Mirénme a mí, por ejemplo. En Mayo me cambié de casa en Ibiza, a una con jardín y gato. ¿Saben ustedes lo que cuesta encontrar una casa en el campo? Dejé de ser nómada. Compré muebles y electrodomésticos nuevos. Por fin tengo una televisión como Dios manda (42 mágicas pulgadas), una conexión a internet propia y un número de teléfono fijo.
He domicilado el seguro del coche a mi cuenta y por fin me he comprado la moto que siempre he querido (y también me he caido con ella, la primera vez). Me he hecho mayor.
Mi colección de gafas de sol antiguas ha crecido mucho este año, de la misma manera que la colección de cámaras de fotos.


 

































Me acabo de trasladar a un nuevo país y llevo cerca de dos meses peleándome con el alemán (idioma, que no persona). Estoy viendo recuperarse de una terrible enfermedad a una de las personas más importantes de mi vida. No paro de viajar. He empezado a escribir un blog, tengo pareja, planes de futuro y he encontrado una librería en Viena que vende el Vogue y el Vanity Fair español.





































¿Me van a decir ahora que todo mi esfuerzo ha servido para nada? Perdónenme señores Mayas, pero eso es una cabronada.
Así que hagánme el favor de decirme de una vez a qué hora se acaba mañana el mundo que todavía estoy a tiempo de acercarme a Zara y elegir el modelito.

Viele Küsse,

Belmardeluxe



4 comentarios : Leave Your Comments

  1. Eres grande y única como tu sola, hasta me ha conmovido!!!!!
    Por si acaso se acaba esta noche solo decir que gracias a esa Michael's House por habernos cruzado en la cocina!!!!

    ResponderEliminar
  2. Gracias, Curro.
    Eres más grande que Barcelona!

    ResponderEliminar
  3. sister! (bueno eso espero) me parece tan fuerte que yo no sea capaz de escribir dos líneas con sentido, pero la que se supone comparte genética conmigo, tenga tanto talento.
    siempre te he admirado, pero te superas.

    ResponderEliminar